Toma del Castillo de Sancti Petri la noche del 6 al 7 de enero de 1820

26 marzo, 2017

en Gaceta Patriótica del Ejército Nacional [07/03/1820]

localizado y transcrito por Alejandro Díaz Pinto [26/03/2017]

Artículo comunicado

Toma del castillo de Sancti-Petri la noche del 6 al 7 de Enero

En la gaceta del martes primero de Febrero, se omitió hacer relación del memorable y glorioso acontecimiento del castillo de Sancti-Petri, y demás fortalezas anexas al mismo, lo que no tuvo efecto por falta de datos y noticias individuales que ahora se nos han comunicado por el mismo interesado en la publicación: y mediante á que nos hemos propuesto no ocultar lo mas mínimo que contribuyere á ensalzar justamente el mérito de los defensores de la patria insertamos en nuestro periódico este rasgo de heroicidad.

Habiendo entrado la primer división del Ejército nacional en esta ciudad el día 3 de Enero, parecía consiguiente que los jefes destinados á los diferentes puntos de fortificación, se hubiesen presentado al general en jefe á ofrecer sus personas, poniendo igualmente á su disposición las fortalezas que estaban á su cargo; pero no sucedió así con el punto de Sancti-Petri, cuyo gobernador envió el día cinco para Cádiz el bote del falucho de rentas que estaba situado en la embocadura del río, con el objeto de manifestar á aquel gobierno la situación de la ciudad, y que en consecuencia se le comunicasen las órdenes convenientes. En seis volvió de dicha plaza el expresado bote, pero fue sorprendido en el puente Suazo, habiendo sido conducido su patrón á la casa del señor general, quien manifestó que sus muchas ocupaciones no le permitían tomar conocimiento en el particular, y que lo llevasen al día siguiente: el resultado fue que habiéndose fugado el dicho patrón del arresto donde se hallaba, se presentó al mencionado gobernador del castillo, anunciando las órdenes verbales que traía de Cádiz, tanto para aquel caballero como igualmente para el comandante de los destacamentos que lo era el subteniente del depósito D. Manuel Pelegri, reducidas á que se dejase parte de la tropa suya en dicho punto, y con la restante se embarcase el comandante de ella para la referida ciudad, con el objeto de recibir víveres para abastecer el punto, y retornar con tres ó cuatro lanchas cañoneras que custodiasen é impidiesen la entrada de todo barco por la embocadura del río.

Comunicada que fué la órden por el gobernador al expresado comandante, y advirtiendo éste el entorpecimiento ó más bien dislocación que iba á causar tal medida, contra las justas ideas del Ejército nacional, animado de los vehementes deseos de ser útil á su patria, poniendo en práctica las ideas que abrigaba su corazón, pretextó la venida á esta ciudad à fin de recoger su equipaje, y adquirir noticias exactas que pudiesen servir de norte al gobierno de Cádiz; pero su verdadero objeto fue otro más laudable, presentándose al se­ñor general, anunciándole la situación del castillo y órdenes que últimamente había recibido, ofreciéndose en seguida, como buen patriota y amante de la libertad, á entregar el referido punto, sin que hubiese la menor efusión de sangre; cuya propuesta fue admitida en el momento con el mayor aplauso, destinándose para la empresa la compañía de granaderos del regimiento de España, y la de cazadores de la Corona, al mando del teniente coronel D. Francisco Osorio, y para su dirección el expresado comandante de los destacamentos: emprendieron su marcha al anochecer, con bastante penalidad y trabajos, efecto de la obscuridad suma á causa de la cerrazón del cielo y continuos aguaceros que imposibilitaban el paso por las salinas y desfiladeros; pero al cabo llegaron al destacamento que llaman de dos Hermanos, situado media legua de la embocadura del río, y habiéndose adelantado el comandante del destacamento, hizo salir á toda la tropa desarmada, bajo la apariencia de comunicarles alguna orden, y en el momento la entregó á disposición del expresado teniente coronel, dejando en dicho punto el relevo de tropas nacionales.

En seguida marcharon á la embocadura del rÍo y batería que nombran de Urrutia, practicando igual operación que la anterior y con el mismo feliz éxito. Llegados que fueron permanecieron en aquel punto hasta el amanecer que se dispararon dos tiros de fusil por órden del comandante D. Manuel Pclegri, se­ñal de inteligencia que tenía concertada con el gobernador del castillo para que pasase inmediatamente al referido sitio, suponiendo alguna novedad extraordinaria por parte de las tropas nacionales, y á fin de acordar las operaciones posteriores para la seguridad de la fortaleza. En efecto se presentó el referido gobernador, á quien se le comunicaron las órdenes que llevaban, obligándosele a entregar las llaves del dicho castillo, firmar la correspondiente órden para su entrega y relevo de aquellas tropas por las nacionales, lo cual tuvo efecto aunque con bastante repugnancia del interesado, que no pudo menos de ceder á la fuerza, entregándose la órden al teniente de la Corona D. F. Peláez, que pasó en seguida á posesionarse del referido punto con la tropa de su mando, designada a la guarnición; siendo éste el último y feliz paso que se dió en tan gloriosa empresa, que no podía menos de contarse en el número de las heróicas, tanto por la valentía y firme resolución del expresado D. Manuel Pelegri, como por lo interesante del referido punto, único que en el día tenemos, pero muy suficiente para la entrada y salida de buques que surten á esta ciudad de todo género de comestibles, y demás útiles indispensables, para el sostén de la plaza, no faltando lo mas mí­nimo á la subsistencia del vecindario como es público y notorio.

Este digno oficial ha sido premiado por el servicio particular que ha contraído, obteniendo una compañía en el regimiento de Veteranos nacionales, antes Depósito de Ultramar; pero más que este premio le lisongea la dulce satisfacción que tiene y tendrá en haber contribuido por su parte á la memorable empresa de lajusta libertad de la patria y consiguiente felicidad de amados conciudadanos.

Cabecera del número de la Gaceta Patriótica que incluye este artículo.

Cabecera del número de la Gaceta Patriótica que incluye este artículo.

Gaceta Patriótica del Ejército Nacional [Fuente: Biblioteca Nacional de España]

Se publicó en San Fernando, aunque se reimprimió en la gaditana Imprenta de Carreño, fundada y dirigida por el militar Evaristo San Miguel (1775-1862) y el político Antonio Alcalá Galiano (1789-1865). El verdadero responsable de la redacción fue este último (Saiz, 1984). Se publicaron 36 entregas, desde el 25 de enero de 1820 hasta el 26 de mayo de 1820, período que cubre desde 25 días después del inicio del pronunciamiento liberal de Riego en Cabezas de San Juan hasta poco después de su triunfo definitivo, siendo considerada como la publicación ‘oficial’ del mismopara la difusión de sus principios constitucionalistas y de los hechos de armas que se van produciendo, principalmente en Cádiz (artículos doctrinales, proclamas, comunicados, artículos remitidos, crónicas, etc.).

Su primer artículo lleva el epígrafe Consideraciones sobre la legitimidad de nuestra insurrección, y su primera crónica, el de Relación de lo ocurrido en la gloriosa insurrección del Ejército nacional contra la tiranía.

Aparecerá generalmente dos días a la semana (martes y viernes) y sus entregas serán de ocho páginas cada una compuestas a una columna. Se convirtió en el primer periódico liberal del trienio y, al principio, en el único, por lo que atrajo una gran atención por parte del público, además de representar la primera expresión del liberalismo exaltado, opuesto al moderado o doceañista tras el sexenio absolutista anterior.

Saiz (1984) ha observado dos etapas claramente diferenciadas de esta Gaceta -que se llamó en ocasiones Gaceta de la Isla-, cuya línea divisoria se encuentra en la promesa de juramento de la Constitución por el Rey, el 7 de marzo de 1820, con asuntos fundamentales en la primera como el programa político del movimiento insurreccional, la pasiva respuesta del pueblo o la emancipación americana, con proclamas y discursos de líderes sudamericanos de indiscutible interés histórico (García Barrón, 1977).

García Barrón resalta el silencio sobre esta Gaceta entre los más variados e importantes historiadores, además de reparar en el tono mesurado de los escritos de Alcalá Galiano.

Los 36 números de este título, incluido uno extraordinario, suman 288 páginas. En la colección de la Biblioteca Nacional de España también se encuentra el correspondiente al 21 de marzo, reimpreso en Sevilla por Aragón y Compañía.

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